entré al pasillo y todo era como antes, no recordaba el gris de las paredes ni el clima opresor de la quinta, por el contrario , pasar por la plaza de mercado había traído a mi interior una alegría imperceptible, casi infinita. ahí estaban , el olor de las frutas los canastos , los gritos de las vendedoras la shojas pisoteadas y restregadas en el suelo , ahora iba como observadora, no como una compradora.

ahora había atravesado las mismas calles hace algunos años, con un uniforme azul y una nostalgia grande como el mundo me atravesaba y entonces era feliz.

Era feliz por que yo misma había sido testigo de mi libertad, por que había sido yo quien se impuso el reto de vivir y otros que vendrán mas adelante y era feliz por que sabía que mi paso por medicina no había sido vano. veía a mis profesores, a los celadores que aún me reconocían y creyeron que yo era médica.
a la viejita dulce y tierna que me enseñó cosas humanas de las ciencias naturales, a mi profe de neuroanatomía, a mis profesores de morfología a la asistente de aboratorio que de alguna manera aún me guardaba en su memoria y solo una frase de mi profe de natomía se me quedó clavada en la mente."uno viene al mundo para ser feliz"

Luego vino un abrazo de ese señor de apariencia dura que fotografiaba los peores quizes para torturar a sus dueño en las pantallas del video beam y una invitación a un café de otro profe que tuve que rechazar por salir corriendo a regresar a mi trabajo de campo en la plaza.

respiré el aire de los corredores grises en los que había callado mis lágrimas tantas veces cuando los nudos de poesías me oprimían en la garganta. miré el cielo azul y descubrí que esa prisión que creía indestructible ya no estaba ahí.
ahora era solo un universo diferente, como cualquier otro.

para vos


Abres los ojos por la mañana; respiras; te levantas; el mundo sigue ahí.

Ahí siguen los edificios, el humo, las calles, permanecen todos los rincones llenos de polvo que crees que sabes de memoria pero que cambian constantemente como la naturaleza humana.

Ahí está el pasto , el cielo , los bichos, las nubes que te sonríen desde lo alto. y ahí estás tú, sin saber que es un privilegio tener un día mas de vida, tu corazón late otra vez y eres inconsciente de ello.

Ahí están tus cosas, las que has tocado;las que has cargado con recuerdos que ni tu ni ellas tendrían si siguieran en anaqueles, siguen están las estrellas y tus pasos dispuestos a escribir historias sobre el suelo. También continúa existiendo tu voz, dispuesta a llevar esas historias a las cabezas de otros pintándolas en el viento.

y seguimos vivos , todos los días, trabajando , estudiando , haciendo pereza, dándonos besos, explotándonos por dentro , comiendo riendo , produciendo cambios en ese espacio en el que vivimos, en este pequeño planeta tierra.

Somos como estrellitas dispersas por el universo, iluminando a nuestra propia frecuencia,ardiendo a pesar del pulso y el paso tiempo dejando los rastros de nuestra vida grabados en algún lugar pequeño. nos hacemos viejos y sabios después de equivocarnos como niños.
y así pasa la vida , llena de detalles simples que se nos ofrecen y nos gritan que los disfrutemos, los ecos, las canciones que nos ponen banda sonora, los recuerdos que intentamos reconstruir en segundos y que tratamos a veces de borrar durante años.
que bonita es la vida...se nos ofrece como una flor en el pasto , como una fruta dulce, como un beso escondido en el borde de nuestros labios.