afortunada

Antes de viajar la lluvia lavaba mi ciudad y un amigo me había invitado a una  pastelería y un lugar de empanadas argentinas, en la vitrina unos ositos de merengue me miraron de manera tentadora mientras me ofrecían almendras con sus brazos de dulce.

Cuando viajé, las luces de los postes eran luminosos dientes de león sembrados en la pista de aterrizaje de mi pájaro de acero . dormí tranquila, y realmente agotada. Al otro día el sol trataba de abrirle paso a sus rayos a través una rendija de mi cortina para poder espiarme sin que notara su entrada calurosa en mi cuartito improvisado con mucho blanco y una colchoneta tendida sobre el suelo arreglada con amor.

Luego, el aire cálido  abrió mis poros y el vapor se sentó en mis mejillas mostrándome ese olor a tierra caliente que tanto me tranquiliza y a veces me adormece.hablé con mi tía que me preparaba nuevas lecciones de vida, y me traía un par de regalos que había deseado con todo el corazón desde hace algunos meses.

he ido al cine, y he  visto 2 películas , he comido bien y he disfrutado del amor de mi familia.Soy la mujer mas afortunada del planeta. solo eso sé. soy feliz, estoy llena de cariño y bendiciones que cientos de personas no  pueden tener.
Hoy caminé a oscuras por un lugar hermoso lleno de luciérnagas que revoloteaban  adornando el pasto  que rodeaba el camino por el que yo transitaba;como si fueran hadas  a lo lejos una ciudad cálida  me saludaba con las lucecitas encendidas mientras los grillos  y las chicharras le cantaban a la noche. las casas se parecían a las luciérnagas. 
Y yo me sentía eternamente agradecida.